domingo, 3 de abril de 2011

Tratamiento embarazo ectópico tubario

El tratamiento ha evolucionado considerablemente en el curso de los diez últimos años. Sus objetivos son suprimir el embarazo ectópico, reducir al máximo la morbilidad terapéutica, limitar el riesgo de recurrencia y preservar la fertilidad.
Existen diversos métodos terapéuticos, ya sean radicales o conservadores; así mismo, el manejo puede ser vía laparoscópica o vía abdominal por laparotomía.
Entre los métodos terapéuticos se encuentra la cirugía radical o salpingectomía, la cual se utiliza en casos de hemorragia incontrolable, alteración anatómica de la tuba, embarazo ectópico tubario recurrente y paridad satisfecha. La salpingostomía o cirugía conservadora por laparoscopia es el tratamiento de elección en el embarazo ectópico tubario.
Sus beneficios en cuanto a costo, menor pérdida sanguínea, requerimientos analgésicos y recuperación más corta postoperatoria, en manos expertas han desplazado a la laparotomía.
La cirugía laparoscópica es una alternativa menos invasiva en comparación con el procedimiento quirúrgico abierto, tradicionalmente utilizado en el manejo de esta patología. Las tasas de éxito de la laparoscopia se aproximan a los obtenidos por laparotomía, con la ventaja de una menor convalecencia y ahorro económico.

Ceniceros, L.G., Rojas, P.G., Molina, V.P., Aldaco, S.F. (2003). Estudio retrospectivo del embarazo ectópico tubario en el Centro Médico ABC. Experiencia de cinco años. Anales médicos, 48, 103-104.

Diagnóstico del embarazo ectópico

La sintomatología clínica del embarazo ectópico tubario, muy variada, puede ir desde la forma asintomática hasta el cuadro hemorrágico cataclísmico. Debe pensarse en el diagnóstico, siempre que una mujer en periodo de actividad genital presente el clásico y bien conocido cuadro de amenorrea, dolor pélvico y metrorragias.
El diagnóstico incluye examen físico, junto con estudios complementarios como el análisis de la fracción beta de la hCG.
El nivel sérico de hCG alcanza su valor máximo entre las ocho y 10 semanas del embarazo y posteriormente disminuye. Sin embargo, el valor absoluto de la hCG nada indica acerca del sitio del embarazo. Midiendo la hCG se puede diagnosticar muy precozmente un embarazo, pero para hacer un diagnóstico de localización es absolutamente imprescindible recurrir a la ecografía.


Ceniceros, L.G., Rojas, P.G., Molina, V.P., Aldaco, S.F. (2003). Estudio retrospectivo del embarazo ectópico tubario en el Centro Médico ABC. Experiencia de cinco años. Anales médicos, 48, 103-104.

Tabaquismo como factor de riesgo para embarazo ectópico.


Respecto al tabaquismo, los estudios reportados son controversiales; algunos han demostrado resultados contradictorios sin encontrar asociación estadísticamente significativa con el embarazo ectópico. Sin embargo, existen otros que sí han reportado asociación, así como gradiente dosis respuesta, es decir, que el riesgo de embarazo ectópico incrementa paulatinamente con el número de cigarros fumados al día.

Se realizó un estudio de casos y controles para determinar si el tabaquismo se encuentra asociado con el desarrollo de embarazo ectópico. Los casos fueron las pacientes ingresadas en el Centro Médico ABC con diagnóstico de embarazo ectópico, entre el 1 de enero de 1996 y el 31 de enero del 2001. Los controles fueron mujeres tomadas aleatoriamente, las cuales tuvieron atención de parto a término. (Mayor a 37 semanas de gestación), de un producto nacido vivo dentro del mismo periodo de tiempo que aquéllas con embarazo ectópico.

El desarrollo de embarazo ectópico se encuentra fuertemente influenciado por la exposición del tabaquismo, el cual representa un riesgo hasta 3.8 veces mayor en pacientes fumadoras en comparación con las no fumadoras. Teniendo en cuenta que el embarazo ectópico constituye el problema de salud más importante en mujeres de edad reproductiva, consideramos de vital importancia exhortar a todas las mujeres a disminuir e incluso suspender el hábito del tabaquismo.

Se desconoce con exactitud el mecanismo mediante el cual el tabaquismo provoca la implantación extrauterina; sin embargo, se ha postulado como mecanismo que la nicotina altera la movilidad tubaria por disminución de la función ciliar. 

Solano, S.R., Maldonado, M.P., Ibarrola, E.I. (2005). Tabaquismo como factor de riesgo para embarazo ectópico. Estudio de casos y controles en el Centro Médico ABC. Anales médicos, 50, 58-60.

Lugar de anidación embarazo ectópico tubario

La localización tubaria es la más frecuente del 96 al 99% de los casos. Pueden hallarse comprometidos todos los segmentos de la trompa. Más del 60% de los casos se localizan en la ampolla. El embarazo extrauterino se encuentra en una zona relativamente amplia y bastante extensible. Los signos clínicos son por lo general tardíos, pero antes de que se rompa la trompa aparecen signos de alarma. La localización ístmica es menos frecuente, ocurre en el 25% de los casos. Las localizaciones intersticiales son infrecuentes del 2 al 4% de los casos, pero temibles, ya que dan lugar a la rotura de la trompa en una zona muy vascularizada. Cuando el embarazo ectópico se localiza a nivel del pabellón, la trompa no se distiende y, por lo tanto, hay poco peligro de que se rompa. Es el tipo de embarazo ectópico que se resuelve espontáneamente. 

  

Ceniceros, L.G., Rojas, P.G., Molina, V.P., Aldaco, S.F. (2003). Estudio retrospectivo del embarazo ectópico tubario en el Centro Médico ABC. Experiencia de cinco años. Anales médicos, 48, 103-104.
 

¿Qué es un embarazo tubario?

El embarazo ectópico es la implantación del huevo fertilizado fuera de la cavidad uterina. Es la principal causa de morbimortalidad (aquellas enfermedades causantes de la muerte en determinadas poblaciones, espacios y tiempos) en el primer trimestre del embarazo. El advenimiento de nuevos y específicos métodos diagnósticos ha contribuido a la detección temprana del padecimiento, con la finalidad de preservar la fertilidad.

Se realizó un estudio retrospectivo que involucró 129 pacientes con diagnóstico de embarazo ectópico tubario tratadas entre junio de 1996 y julio del 2001. Los factores de riesgo que se corroboraron en este estudio fueron: recurrencia, uso de inductores de ovulación, dispositivo intrauterino, así como cirugías pélvicas, incluyendo ligadura tubaria bilateral. El principal sitio de implantación se presentó en el ámpula en el 79.8%. En todas las pacientes, el diagnóstico se estableció mediante análisis de fracción beta de hGC (hormona gonadotropina coriónica) y se corroboró con métodos de sonografía. El tratamiento de elección más frecuente fue la vía laparoscópica en el 74.1%, realizándose tratamiento radical en el 44.1% y conservador en el 30.2%.

El embarazo ectópico tubario fue reconocido por primera vez en 1693 por Busiere durante el examen del cuerpo de una prisionera en París. Gifford, en 1731, realizó un informe más completo, describiendo la condición del óvulo fertilizado fuera de la cavidad uterina.

Entre los factores de riesgo para la génesis de esta entidad nosológica destacan las infecciones genitales, principalmente la salpingitis causada por Chlamydia trachomatis. Según Job Spira, las infecciones genitales y las alteraciones secuelares de la anatomía tubaria son la causa del 50% de los embarazos ectópicos tubarios.
El consumo de tabaco, aun moderado, expondría al embarazo ectópico tubario, otra fuente de embarazo extrauterino tubario son las adherencias peritubarias provocadas por la cirugía abdominal (apendicitis, sigmoiditis) o pélvica (endometriosis, cirugía de esterilidad y en particular cirugía tubaria). También el antecedente de un embarazo ectópico previo, así como los tratamientos de esterilidad, la inducción de ovulación con citrato de clomifeno, el cual altera el transporte tubario debido a su acción antiestrogénica.

Ceniceros, L.G., Rojas, P.G., Molina, V.P., Aldaco, S.F. (2003). Estudio retrospectivo del embarazo ectópico tubario en el Centro Médico ABC. Experiencia de cinco años. Anales médicos, 48, 102-103.